Ya estamos en pleno verano, y bien porque estamos de vacaciones, bien porque trabajamos pero al haber menos tráfico usamos más el coche, bien por alguna campaña especial de la DGT, el caso es que, en verano, aumentan y mucho las posibilidades de ser sancionados al volante. ¿Sabemos qué hacer cuando algún agente de la Guardia Civil o algún agente municipal de Tráfico nos da el alto con intenciones sancionadoras? Aquí van algunos consejos de Star Auto para tener unas vacaciones tranquilas en este aspecto.

Hace unos meses, la Fundación Línea Directa presentaba el estudio “Multas de Tráfico, ¿Recaudación o Reeducación?” analizando los datos públicos de la DGT entre 2000 y 2013, así como unas 770.000 multas registradas por la aseguradora entre 2009 y 2014. Una de las primeras conclusiones del estudio es que, pese al descenso de la movilidad y el estancamiento del parque de vehículos, las multas impuestas por Tráfico crecieron un 80% durante los años de la crisis, pasando de 16 millones en el septenio 2000-2006 a superar los 29 millones entre 2007 y 2013. Un 80% más en esos siete años de recesión.

multa3Otro dato interesante es que, pese a que el 60% de los españoles considera que la DGT es la Administración que más recauda y sanciona, los Ayuntamientos españoles multan seis veces más que la Administración central hasta alcanzar el 75% del total de las sanciones viales, un porcentaje equivalente a 26 millones de multas al año. Según los datos de Línea Directa, Barcelona, Madrid y San Sebastián son los Ayuntamientos más sancionadores: en la Ciudad Condal, ocho de cada 10 vehículos que circularon por sus calles el año pasado han sido multados, un porcentaje muy parecido al de Madrid (74%).

Recurrir la multa

¿Qué hacer si recibimos otra multa en los próximos días? Por falta de tiempo o por desconocimiento del proceso administrativo, en Star Auto hemos observado que la mayoría de las personas no recurren sus multas. Algunos deciden pagarlas acogiéndose al descuento del 50% por pronto pago; otros, olvidan la denuncia en algún cajón de su casa confiando en no recibir más notificaciones. En ambos casos, el interesado, pierde todas las opciones de defensa y, por lo general, la multa se convierte en sanción firme, con el consiguiente perjuicio económico y resta de puntos en el carnet de conducir si la infracción lleva aparejada la doble smulta2anción.

Lo primero que debemos de tener en cuenta es que recibir una notificación de multa no significa que hayamos infringido la legislación de Tráfico y Seguridad Vial o que la Administración pueda acreditar las pruebas necesarias. Es cierto que los agentes de la autoridad gozan de presunción de veracidad, pero también lo es que a todos los ciudadanos nos asiste el derecho a la presunción de inocencia reconocido por el artículo 24 de la Constitución Española. Por ello, y salvo que hayamos cometido una flagrante infracción, nunca estará de más presentar alegaciones solicitando las pruebas que corroboren la infracción.

Las pruebas más habituales que se practican en una infracción de tráfico son la ratificación del agente denunciante, la testifical de éste y de su compañero, la prueba fotográfica de nuestro vehículo o los distintos certificados que acrediten el correcto funcionamiento de los aparatos tecnológicos usados por los agentes (cinemómetros, etilómetrosmultas1, semáforos, etcétera). La falta de cualquiera de ellas en la fase de alegaciones se considera que causa indefensión al administrado y, por lo general, supone la anulación de la sanción.

Un consejo de Star Auto: no se fíe de los recursos y alegaciones que circulan por internet. Con frecuencia contienen errores legales, proceden de otros países con otras legislaciones o los escritos son antiguos ya y están desfasados para la legislación actual.

Acudir a un profesional para la tramitación de las alegaciones es la mejor solución para recibir un correcto asesoramiento de las opciones de defensa disponibles y tramitar correctamente el expediente con el fin de anular la sanción.

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